En ese instante entendí algo crucial: si yo había sido capaz de edificar esa figura, también era la única con la capacidad de derrumbarla. Y al hacerlo, no solo cayó esa ilusión, cayó también el miedo, la dependencia y la narrativa que me mantenía atada. Ahí comenzó mi verdadera liberación.



Un comentario
Muchas felicidades,para mí es muy importante todo lo que enseñas,todas esas experiencias vividas, por qué hay detalles que son muy importantes,y que otros maestro no enseñan,muchas gracias por todo